The hygienic alternative to metal

The hygienic alternative to metal

Los conductos FabricAir están fabricados en poliéster al 100 %, lo que los convierte en la elección higiénica para su distribución de aire. El poliéster es una fibra de plástico que no absorbe el agua. Esto impide que las bacterias vivan «dentro» de la fibra, por lo que tan solo tendríamos que lavar cualquier suciedad que se acumulara en la superficie del conducto. Si va a utilizar el conducto en un entorno en el que sea posible que bacterias dañinas lleguen al conducto, como por ejemplo, para el proceso alimentario, puede elegir uno de nuestros conductos de poliéster antimicrobiano. Estas cualidades únicas hacen que los sistemas de difusión FabricAir sean los preferidos en mataderos, laboratorios, cocinas profesionales, así como para cualquier otra ubicación con estrictos requisitos higiénicos.

En muchos casos, los sistemas de conductos FabricAir solo precisan un cambio de filtros en el equipo de ventilación. Si el mantenimiento de la etapa previa ha fallado y la suciedad ha conseguido pasar al conducto FabricAir, puedes simplemente soltar las cremalleras y desmontar algunos tramos y aspirarlos o soplarlos aparte, e incluso en el peor de los casos, lavarlo. ¡ Intenta hacer esto con los conductos de chapa  ¡

Si tienes una aplicación que es propicia para que se depositen las dañinas bacterias en los conductos, como en procesos alimentarios...

Los conductos FabricAir están disponibles con recubrimientos bactericidas que cumplen con el estándar OEKO – TEX.